lunes, 26 de enero de 2009

Perspectiva Psicoanalítica



La perspectiva psicoanalítica se interesa en la fuerzas inconscientes que motivan el comportamiento humano. Este punto de vista se originó a comienzos del siglo XX cuando Sigmund Freud, médico vienés, desarrolló el psicoanálisis, un enfoque terapéutico con base en las consideraciones que daban las personas dentro de los conflictos inconscientes que surgían de su niñez y afectaban su comportamiento y emociones.

La perspectiva psicoanalítica busca bajo la superficie de los sentimientos para explorar fuerzas inconscientes que las personas no reconocen, pero las cuales motivan su comportamiento. Otros investigadores han ampliado y modificado esta perspectiva. Incluso aunque psicólogos contemporáneos se suscriben a pocos conceptos freudianos, en parte porque han aumentado los esfuerzos para comprobarlos a nivel científico, la teoría de Freud tiene importancia histórica y ha generado grandes debates.

Sigmund Freud: teoría psicosexual.

Sigmund Freud (1856-1939) quiso dedicarse a la investigación médica pero los limitados recursos y las barreras impuestas en Austria para el avance académico de los judíos lo obligaron a la práctica privada de la medicina. Uno de sus temas de interés fue la neurología, el estudio del cerebro y el tratamiento de enfermedades del sistemas nervioso, una rama de la medicina que apenas comenzaba. Para determinar los síntomas sin causa sica aparente, Freud hacía a sus pacientes preguntas diseñadas para extraer recuerdos por tanto tiempo olvidados. Entonces concluyó que la fuente de desórdenes emocionales yacía en experiencias traumáticas represadas vividas durante la niñez temprana.

Freud creyó que la personalidad se formaba en los primeros años de vida cuando los niños enfrentaban conflictos entre sus necesidades biológicas innatas, relacionadas con la sexualidad y las exigencias de la sociedad. Propuso que estos conflictos se presentaban en una secuencia invariable de etapas de desarrollo psicosexual en las cuales el placer pasa de una zona del cuerpo a otra: de la boca al ano, y luego a los genitales. En cada etapa el comportamiento es la fuente principal de cambios de gratificación: de la alimentación a la eliminación y eventualmente, a la actividad sexual.


Etapas del desarrollo psicosexual:


De las cinco etapas del desarrollo de la personalidad que describió, Freud consideró cruciales las tres primeras, es decir las que corresponden a los primeros años de vida.Él creyó que los niños estan en riesgo de fijación --un impedimento en el desarrollo-- si reciben muy poca o demasiada gratificacion en cualqueira de las etapas. Las etapas que describe son:



Fase Oral: El ser humano llega a este mundo trayendo consigo simplemente instintos, secuencias de comportamiento genéticos que le permiten sobrevivir. El bebé satisface su primera necesidad, de alimentación, a través de la boca y el contacto con el pecho materno. Está acción es en principio con fines de autoconservación; pero debido al contacto pecho-boca, a la satisfacción producida por la alimentación y a la erogenización del epitelio bucal, es que por anaclisis (apoyatura de la pulsión sobre el instinto) la pulsión (representación psíquica de los estímulos, que provienen del interior del cuerpo, en la vida anímica) empieza a regir en el individuo. La acción de mamar ahora se convierte en el chupeteo (acción de succionar que no tiene por fin la nutrición) donde la acción se deslinda de la nutrición y busca la plena satisfacción, mediante un circuito de autoerotismo (la fuente y el fin pulsional se encuentran en el mismo objeto).


La búsqueda de satisfacción se regirá hasta el fin de nuestros días. Vemos aquí que la cultura y las propias limitaciones de nuestro cuerpo exigen que el pecho materno se aleje del bebé; esta ausencia provoca ya nuestro primer sentimiento displacentero. El YO que se empieza a constituir, gracias a la libido yoica (energía de la pulsión que apega al Yo al mundo) comprende vagamente la existencia de un mundo exterior ajeno. En esta fase sólo se entiende como exterior a la Madre o al Otro Simbólico. El individuo nace en un medio cultural, en un patrimonio formado históricamente, al que no podrá escapar; dicho medio (cultura) le impondrá normas para velar por la seguridad del sujeto y su adaptación a una naturaleza despiadada, pero este tendrá que sacrificar algunas satisfacciones plenas a cambio de esa seguridad. Esta relación es más explícita en las siguientes fases.



Fase Sádico Anal: La limpieza, el orden y la belleza, claros productos culturales aunque aún no comprendidos del todo, incidirán en la vida del sujeto de aquí en adelante; sobre todo la limpieza en esta fase. Es en este sentido que la madre en el acto de limpiar al niño de las respectivas necesidades que produce, erogenizará la zona anal; con la que el sujeto buscará satisfacción autoerótica mediante la expulsión y retención de heces. Se observa que el Yo está constituido y que, también, existe un Mundo Externo productor de placer y displacer. El niño comprende esa división entre Yo y M.E. (mundo exterior) y se manifiesta sobre él, con el único objeto que produce, las heces. Mediante la retención o expulsión expresa su afecto u odio hacia la madre o M.E. Se ve claramente aquí el nacimiento del odio hacia el M.E. en una forma de repulsa hacia él y lo que produce. Esta repulsa parece ser fruto de la libido yoica, de carácter autoconservativa, que evita el contacto displacentero con ese mundo proporcionador de estímulos de toda índole.


El niño comprende este M.E. y la existencia de los objetos presentes en él, mediante la investidura (depositar carga) de su libido yoica en los objetos formando la libido objetal (fuerza pulsional de variación cuantitativa, cuando la libido yoica catectiza a los objetos). También existe un afán de dominio hacia el mundo exterior, apreciable en la aparición de los pares opuestos: sadismo-masoquismo y exhibición-contemplación (el niño destruye, manipula objetos y observa a los objetos: personas).


Esta fase es crucial en relación a la intervención de la cultura, esta impone ciertas reglas de conducta frente a algunos sucesos: el niño debe ir al baño por sí solo, debe ser limpio y ordenado, debe llevarse bien con otras personas, etc. Se empiezan a formar los diques psíquicos que impedirán a las pulsiones exteriorizarse sino es por la vía de la sublimación, o reprimirán a las pulsiones. La formación reactiva y las mociones reactivas (fuerzas anímicas contrarias) aparecen y se prolongarán en el curso de la vida, colaborando en el desarrollo anímico del individuo, según las exigencias culturales (así la cultura fabrica conceptos como: asco, vergüenza, etc.)



Fase Fálica: En un principio llamada fase genital, pero que Freud entiende no puede ser así debido a que el niño (hombre y mujer) no comprende la existencia, todavía, de dos genitales específicos; sino al contrario de sólo uno: el genital masculino. Este hecho produce toda la configuración de esta fase. El objeto pulsional es el falo. Las zonas genitales se erogenizan vía limpieza, contacto con el aire, ropa, masturbación, y otros.


El niño es víctima de la influencia de la seducción (que trata al niño como un objeto sexual), efectúa su primera elección de objeto basada en una corriente sensual, que por la inaplicabilidad de los genitales por su desarrollo, esta primera aproximación a su objeto sexual no puede efectuarse de manera efectiva, convirtiendo al individuo en un perverso polimorfo (acudirá a todo tipo de transgresiones, no olvidemos que los diques psíquicos están recién en formación). Esta exteriorización sexual se convierte en una corriente tierna, por lo ya explicado anteriormente. Las pulsiones yoicas y sexuales depositadas en los objetos cambiarán de destino produciendo distinto tipos de efectos. La pulsión de saber (que nace de ese afán de apoderamiento del M.E.) incidirá en la investigación que el niño efectúa sobre aspectos como: el nacimiento, la posesión de pene en el hombre, etc. Investigación, por cierto, siempre frustrada. A pesar del empeño e interés del niño, este nunca comprenderá (hasta la pubertad) el funcionamiento de las zonas genitales de ambos sexos.


Un hecho cultural importante, tal vez el más universal y fundamental de la sociedad humana, es el del Tabú del Incesto. Relacionado con el Complejo de Edipo (el deseo por el progenitor del sexo opuesto) producirá la Barrera del Incesto (la salida al triángulo edípico) gracias al Complejo de Castración en el varón: el varoncito tiene el temor de ser castrado por el padre debido a su deseo sexual hacia la madre, esto lo obligará a dejar de desear a la madre y se introducirá en el período de latencia. En la mujer la salida del complejo de edipo es mucho más complicada y tardía. El complejo de edipo produce, además, la máxima expresión del par amor-odio, (amar al padre y odiar a la madre o viceversa) y conjugación de la fase anal para conformar el par amor odio. Se podría decir que el amor (vínculo entre el varón y la mujer, que fundarán una familia sobre la base de sus necesidades genitales) tiene su nacimiento en esta fase. El niño comprende que el M.E. le produce placer y displacer al igual que él hacia el mundo. Su relación con el mundo cambia y se resolverá de aquí en adelante por el camino de la ambivalencia. El complejo de edipo y la represión impuesta, por necesidades culturales, tendrá un factor decisivo en esta fase, dando lugar al ingreso al período de latencia. Es quizás, esta fase en la que la cultura se hace sentir con más fuerza y obliga al sujeto a sacrificar sus deseos pulsionales; haciendo de él un ser disconforme con el medio.



Período de Latencia: Se conoce este período por ser de "relativa" suspensión en la investigación sexual infantil. La represión, diques anímicos, etc. obligados por la cultura ya están arraigados, en la mayoría de los casos, en la vida anímica del niño. Sucede, así, un período de amnesia infantil en la que se "olvida" la vida sexual antes realizada debido a la represión ya existente. La sublimación (modificación de la meta pulsional original por otra) es el destino más importante en esta fase. A pesar de ello el individuo tendrá rupturas en este período que lo llevarán a unretorno de la masturbación infantil, hecho que se dará vía aparato urinario (enuresis nocturna, poluciones, etc.) La sexualidad volverá aparecer, después de una metamorfosis, en la pubertad; etapa donde se creía que la sexualidad recién aparecía y se denominaba normal.



Fase Genital: En esta, se producen crecimiento de los genitales externos y desarrollo de los genitales internos (como productores y receptores de sustancias genésicas). Las zonas erógenas predominantes en las anteriores fases producen ahora un placer previo que conlleva a una acumulación de placer e incremento de la tensión suficiente para llevar a cabo el acto sexual, obteniéndose así un placer final con la descarga de los productos genésicos, mucho mayor en satisfacción al placer previo. Las pulsiones parciales y las zonas erógenas se ponen al servicio de un nuevo fin: la reproducción, se puede decir que la pulsión es "altruista", en este sentido. La libido "amortiguada" hará escoger un nuevo objeto sexual que, por la barrera del incesto, se encontrará fuera del triángulo familiar: padre-madre-niño. Este segundo hallazgo de objeto tendrá relación directa con el primero (de la fase fálica), tiene connotaciones también con la pérdida del pecho materno; en sí se trata de un reencuentro.


Se tenderá a buscar al nuevo objeto sexual según las características del ser amado en la fase fálica. Para ello, el individuo empleará nuevamente una corriente sensual para aproximarse a l nuevo objeto, como lo hizo en un principio. Este vínculo entre el primer y segundo hallazgo de objeto es esencial en la vida futura del sujeto por la elección de objeto. No olvidemos que la cultura influye, también, en la búsqueda del objeto sexual: impide el aproximamiento al primero mediante el complejo de edipo y la barrera del incesto, y al segundo especificando inhibiciones autoritativas para elegir un objeto del sexo opuesto y cualquier satisfacción extragenital prohibida como perversión.


En fin, la cultura, producto humano, ha sido configurado para evitar displaceres al ser humano provenientes de la naturaleza y las relaciones recíprocas entre hombres, pero contradictoriamente no aporta muchas probabilidades de goce.


Tomado de: http://www.elalmanaque.com/sexualidad/informacion/info4.htm


martes, 9 de diciembre de 2008

¿Quiénes han trabajado respecto al desarrollo Infantil?

A lo largo de la historia y evolución de la psicología se han surgido diversos puntos de vista teóricos con respecto al desarrollo infantil; cada uno de estos según sus propuestas explica la importancia de estudiar el desarrollo del infante por la relevancia de este periodo del ciclo vital como incidente en el desarrollo posterior y el resto de vida del individuo.
Por desarrollo se entiende "al conjunto de cambios, modificaciones y evoluciones del comportamiento humano durante el ciclo vital, esto incluye los elementos biofisiológicos, cognitivos y cognoscitivos"(1). En este sentido es pertinente aclarar que la psicología del desarrollo pretende entonces explicar, describir y pronosticar dichos cambios, modificaciones y evoluciones del comportamiento humano desde cada uno de los periodos del ciclo vital (infancia, adolescencia, adultez y vejez.)
En cuanto a la psicología del desarrollo infantil, existen varios argumentos que permiten demostrar la importancia del estudio del desarrollo infantil, algunos de los cuales son:
  • La infancia es un periodo de desarrollo acelerado en el cual se sientan las bases cognoscitivas y biofisiológicas del posterior desarrollo.
  • Es durante este periodo que se originan los procesos adultos complejos. En función de esto adquiere gran importancia el estudio del infante que permita (con una intervención adecuada) mejorar los procesos en dicho periodo y prevenir alteraciones o trastornos posteriores.
  • La infancia es el inicio de cualquier tipo de conducta (social, emocional, sexual, etc) que a lo largo de la vida se extingue o se mantiene, estando sujeta al juicio critico de la sociedad. Es por esto que conocer el proceso de desarrollo del niño permite al profesional generar estrategias de intervención para promover la salud mental del individuo, durante toda su vida. Romero habla de la importancia de aplicar el conocimiento de la Psicología para el logro del Crecimiento Psicológico (Romero, 1996). Teniendo en cuenta esto se hace importante entonces investigar y generar aplicaciones que promuevan el bienestar y prevengan las dificultades en el desarrollo humano.
  • Permite reconocer cada uno de los momentos del desarrollo que facilitan la organización de la personalidad, así como también sus tensiones, y momentos críticos que al ser desconocido por el individuo mismo y por sus figuras vinculares generan a veces trastornos o disfunciones que podrían prevenirse desde el conocimiento y la aplicación de programas que permitan que este proceso se logre en la manera mas positiva y se prevengan dificultades mediante programas de educación acerca de los mismos . (Russo, A.R., 2006)

Dentro de la psicología del desarrollo existen diferentes modelos teóricos que explican el desarrollo infantil desde diversas propuestas, tales como:

  1. Modelos Cognoscitivo-evolutivo:

Esta aproximación teórica abarca un cierto número de teorías y paradigmas relacionados entre sí; una de las teorías que mas se ha asociado a este modelo es la propuesta por Jean Piaget, sin embargo los modelos del procesamiento de la información y el análisis sociocultural también son muy importantes a considerar desde esta postura.

Los teóricos de este modelo expresan que "la conducta de los niños refleja la estructura u organización de su conocimiento o inteligencia... el medio no actúa directamente sobre la conducta de los niños, actúa indirectamente cambiando el conocimiento que poseen del mundo" por lo cual algunos de sus objetivos son especificar qué es lo que conoce el niño, cómo se organiza este conocimiento y cómo cambia o se desarrolla.

2. Modelo de la influencia del entorno en el aprendizaje:

La esencia de esta tradición es que gran parte de la conducta humana, especialmente la conducta social, es adquirida mas que innata. La teoría conductista forma parte de los postulados teóricos que complementan esta concepción. Según el modelo conductista toda conducta está contenida en una de dos categorías: Las conductas respondientes son aquellas respuestas a estímulos del medio. La característica mas importante de esta conducta es que esta completamente controlada por el estimulo que la produce, es decir, tiene lugar cuando el estimulo esta presente y no tiene lugar cuando el estimulo está ausente. Un ejemplo de esto es "chupar" ante la presencia de un pezón, situado en la boca o "agarrar" cuando un objeto toca la palma de la mano.

La segunda categoría corresponde a las conductas operantes, que pueden ser consideradas a grosso modo, como respuestas voluntarias y comprenden la gran mayoría de todas las conductas humanas. En general estas conductas se dan según sus resultados, cuando las consecuencias son placenteras aumentan las probabilidades de que se repitan y cuando no lo son tienden a extinguirse (Skinner, 1953).

El análisis de la conducta considera también que el desarrollo humano sucede en tres etapas, denominadas etapa fundacional (primera infancia), etapa básica (infancia y adolescencia), y etapa asociativa (edad adulta y senectud). Estas etapas describen principalmente cambios observables en la forma en que el individuo interactúa con el entorno mas que habilidades cognoscitivas subyacentes (Bijou, 1989).

Plantea diferentes tipos de aprendizaje por medio de los cuales el ser humano interioriza conceptos y conductas, tales como la habituación, que tiene lugar cuando una respuesta refleja desaparece temporalmente como resultado de haber sido provocada repetidamente por el mismo estímulo (por ejemplo cuando sientes un aroma por un lapso de tiempo, dejas de percibirlo pero esto no quiere decir que el aroma halla desaparecido, sino que te habitúas al olor.) Otros dos tipos de aprendizaje que propone este modelo son el condicionamiento respondiente y el condicionamiento operante. El condicionamiento respondiente es un tipo de aprendizaje en el cual el individuo asocia dos tipos de eventos por ejemplo en el caso de las fobias infantiles. Y el condicionameinto operante es el tipo de aprendizaje que se regula por medio de refuerzos o castigos. Los refuerzos son todos aquellos estímulos que tienden a aumentar la probabilidad de que se de una conducta, y los castigos por el contrario son aquellos estímulos que tienden a extinguir conductas.

La teoría del aprendizaje social se inscribe en el modelo basado en la influencia del entorno en el aprendizaje. Su lìder es ALbert Bandura, quien se dedicó a estudiar la forma en que lso factores cognitivos influyen en el desarrollo (Grusec, 1992; Zimmerman, 1983). Considera que el desarrollo cognoscitivo solo no explica lso cambios de conducta infantiles, y que los procesos de aprenizaje estan influidos por las habilidades cognoscitivas del niño.

3. Modelo etológico:

Esta postura teórica se caracteriza por realizar un estudio del desarrollo desde una perspectiva evolutiva. Las raíces históricas de esta tradición pueden hallarse en el trabajode Charles Darwin (1809-1882). Según los etólogos la conducta tiene dos tipos de causas o determinante: las cuasas inmediatas y las evolutivas. Los determinantes inmeditaos incluyen el entorno en que la conducta tiene lugar, las experiencias recientes y su estado o condición (si tiene hambre, miedo, etc.) Los determinantes evolutivos son mas complejos y tienen relación al proceso de selección natural, contribuyeron a la superviviencia y reproducción de las especies algunos ejemplos de estos determinantes son por ejemplo las conductas que no solo van en beneficio del individuo sino tambien de la especie.

(1) Apuntes del curso "desarrollo afectivo social" con la profesora Paula Andrea Montoya, Neuropsicóloga USB.